Utensilios de cocina: descubre cómo cuidar tu salud elaborando ricos platos

Utensilios de cocina: descubre cómo cuidar tu salud elaborando ricos platos

Cuando cocinamos, debemos atender a muchos factores que están interactuando e influyendo en nuestra salud. Además del alimento en sí mismo, es preciso prestar atención a la forma en que cocinamos y a las herramientas que utilizamos

En el artículo anterior te hablábamos de la forma en que cocinamos nuestra comida. Y hoy queremos hablarte de las herramientas que entran en contacto directo con los alimentos durante todo el proceso de cocción.

Hay materiales que son desaconsejables, porque con el calor o con el propio uso desprenden pequeñas partículas que resultan tóxicas para nosotros, y por eso es preciso conocerlos y evitarlos.

Antes de hablarte de ellos, primero vamos a dejarte aquí un recordatorio de los materiales para los utensilios de cocina que mejor se adaptan a una cocina consciente, sabrosa y saludable.

Para tus ollas, cazuelas, cacerolas, etc, los mejores materiales son:

  • El barro (siempre y cuando no haya sido barnizado, porque entonces podría desprender mucho plomo).

  • El acero inoxidable (mejor con la base gruesa para difuminar el calor más uniformemente).

  • El cristal.

  • El hierro fundido o colado.

  • La porcelana (siempre que esté sin descascarillar, porque si no, soltará plomo).

Respecto a las cucharas, tenedores, cuchillos, espumaderas, cucharones… te recomendamos que le des preferencia a la madera y al acero inoxidable.

La madera es un material natural que no desprende tóxicos, pero también es poroso, y será preciso renovar nuestros utensilios cada determinado tiempo.

El acero inoxidable es uno de los materiales más duros y resistentes. Además, no es poroso, por lo que no almacena restos de líquidos ni residuos de otros alimentos.

La silicona también es un material que puedes utilizar. Pero no vale cualquier silicona. Es preciso buscar silicona de calidad, libre de BPA y que resista altas temperaturas.

Es necesario tener cuidado porque la silicona es un material muy flexible y eso puede dificultarnos el uso de las herramientas que precisemos.

 

Y ahora, vamos a hablarte de los materiales que resultan más tóxicos para nosotros pero que, por desgracia, muchas veces están muy presentes en nuestras cocinas.

El aluminio es altamente tóxico, especialmente cuando cocinamos sustancias ácidas como el tomate. Por eso, es mejor evitar cualquier utensilio de cocina que esté hecho con aluminio como la cafetera italiana, ollas, sartenes, cucharas, cucharones, espumaderas, etc.

Tampoco es recomendable utilizar el papel de aluminio, porque al entrar en contacto con los alimentos puede desprender partículas y contaminarlos.

El plástico es un material poroso y muchas veces tóxico, por lo que hay que tener cuidado con él. Es preciso saber identificar qué tipo de plástico utilizamos para almacenar nuestros alimentos. Han de ser plásticos aptos para entrar en contacto con los alimentos.

Pero aún así, recomendamos evitarlo en la medida de lo posible. Además, es preciso renovar los recipientes de plástico cada cierto tiempo, al igual que sucede con la madera.

Por otro lado, la olla a presión no es de las mejores alternativas, porque las temperaturas alcanzadas en su interior acarrean una pérdida masiva de nutrientes en los alimentos.

¿Recuerdas? Mayor exposición al calor es igual a mayor pérdida de nutrientes.

Las sartenes no se presentan como una opción muy saludable, especialmente las de teflón. Si utilizamos sartenes de teflón, corremos el riesgo de ingerir pequeñas partículas de este tóxico a través de nuestras comidas.

El teflón puede desprenderse cuando rascamos y lavamos nuestras sartenes, pero también puede liberar compuestos tóxicos como el flúor y otros gases con el propio uso.

Las sartenes pueden ser sustituidas por el horno o las cazuelas. Encontrar alternativas a las sartenes y las frituras nos permitirá realizar cocciones más saludables, conscientes y sabrosas.

Por último, queremos hacer mención al microondas. Es un enemigo silencioso pero a su vez muy poderoso para nuestra salud. Por eso recomendamos evitarlo o minimizar su uso, ya que provoca una gran desnaturalización en los alimentos, al tiempo que impregna nuestras comidas con corrientes electromagnéticas. Pero este tema lo dejamos para otro artículo.

Nos despedimos hasta la próxima semana. Esperamos que estos consejos te hayan resultado útiles y que continúes integrando en tu rutina pequeños cambios que potencien tu calidad de vida y te acerquen a esa salud plena que ansías.

 

Suso Valcárcel y Flor Fernández

Coaches de salud integral, expertos en nutrición natural y consciente

Fundadores de Hygemon y del programa C.I.S.E.

http://www.hygemon.com