sábado 31/7/21

15 de noviembre de 1911, masacre obrera en Gran Canaria

El 15 de noviembre de 1911 el movimiento obrero pagó con sangre su lucha por los derechos laborales y sociales en Gran Canaria. Por esas fechas se celebraban elecciones municipales y en un colegio electoral, situado en el lugar conocido como  Molino de Viento, se debía repetir la votación por haberse roto una de las urnas. Juan Carlos Saavedra

Momentos antes de los disparos de la Guardia Civil
Momentos antes de los disparos de la Guardia Civil

En ese momento el partido gobernante del alcalde Felipe Massieu y Falcón tenía asegurados 21 concejales de los 25 con que contaba el Consistorio. El colegio electoral que faltaba por votar elegía solo a 2 concejales, los cuales podían ser para el Partido Republicano Federal encabezado por Franchy y Roca.

Foto de Franchy Roca

(Autógrafo de Franchy Roca dedicado a José Montelongo Gutirérrez, bisabuelo de Juan Carlos Saavedra. Tanto Roca como Montelongo fueron  elegidos en noviembre 1911 concejales de Las Palmas de Gran Canaria).

La tensión en Las Palmas de Gran Canaria era muy fuerte, al quedar claro que las elecciones estaban amañadas por el poder. Desde este se intentaba que ningún opositor entrara en el salón de plenos municipal, aunque fuera en manifiesta minoría.

Dentro del colegio electoral, el "partido leonista" (de Fernando León y Castillo) siguió  maniobrando para impedir la elección de concejales republicanos.

El ambiente en la ciudad de enturbió aún más al correrse el rumor por toda la ciudad de la supuesta detención por parte de la policía del líder obrero Franchy y Roca.  Los obreros de La Isleta decidieron dirigirse en masa hacia el colegio electoral del barrio de Arenales para intentar aclarar la veracidad o falsedad de ese rumor e impedir un fraude electoral.

Cuando los manifestantes llegan al lugar de la votación, una piedra es lanzada desde la multitud y cae a los pies de la Guardia Civil que custodiaba el lugar. La respuesta no se hizo esperar y se dio orden de disparar contra los ciudadanos.

Resultaron muertos los obreros Pedro Montenegro, Cosme Ruiz, Juan Torres, Vicente Hernández, Juan Pérez y Juan Vargas.

Cortejo funebre de los obreros asesinados

Su entierro se convirtió en una gran manifestación popular y en su honor se rotularon varias calles del Barrio de La Isleta, nombres que luego fueron borrados por el franquismo y cambiados por el de navegantes españoles.

Las Palmas de Gran Canaria tiene una deuda con estos palmenses y sus nombres deben quedar inmortalizados en algún lugar de nuestra ciudad como ejemplo de aquellos que dieron su vida para construir una sociedad más justa, digna y democrática.

 

Juan Carlos Saavedra

Escritor, investigador y divulgador de la cultura canaria

www.juancarlossaavedra.com

15 de noviembre de 1911, masacre obrera en Gran Canaria
Comentarios