sábado 27/2/21

¡No estoy loca, son las hormonas!

¿Por qué debemos conocer las fluctuaciones hormonales de la mujer para vivir de otra manera todos esos cambios? En ocasiones, el desconocimiento lleva a situaciones surrealistas en las que la mujer cree que se está volviendo loca porque no consigue encajar todas las transformaciones en su cuerpo y mente

¡No estoy loca, son las hormonas!
¡No estoy loca, son las hormonas!

Desde de la pubertad la mujer pasa por una auténtica ‘revolución hormonal’. En ese proceso hay un aumento de estrógenos y progesterona, dos hormonas sexuales femeninas. El estrógeno a partir de los 11 años está elevado hasta la menopausia; es la edad fértil de la mujer y es ahí donde es más vulnerable a sufrir depresión que el hombre. Si tenemos en cuenta que las cifras de depresión infantil aumentan entre los 13-14 años en las niñas y no en los niños, nos daremos cuenta de cómo afecta esa subida en el nivel de estrógeno. Una simple hormona y lo que genera en la mujer da un giro a la historia, por eso es esencial conocer estos datos y pedir ayuda si es necesario. ¿Tienes hijas? Pues… ánimo en esta etapa y atenta.

Conocer el síndrome premenstrual da una comprensión de los cambios anímicos que suceden en la mujer durante el periodo fértil. Cuando la mujer empieza con el cambio hormonal está predispuesta a sufrir depresión debido a esas alteraciones. Si eres mujer y te pregunto antes de tener la menstruación (regla): ¿Te has sentido irritada? ¿Te has sentido más triste? ¿Te has enfadado más por estar más sensible? Si eres pareja de una mujer: ¿Has notado algo similar en tu pareja?  A nivel físico, si eres mujer te pregunto: ¿Tienes los pechos más sensibles, hinchados? ¿Sientes el abdomen más inflado? ¿Sientes molestias que te hacen el día a día más incómodo? Si eres pareja de una mujer o has convivido con alguna fémina expresiva, le habrás escuchado quizás con algún ‘lamento’ similar. No es sencillo enfrentarse a estas fluctuaciones cada mes, por no contar con otras de las que ya hablaré más adelante.

Hay mujeres a las que hay que sumar que quizás ya tienen una base de irritabilidad, inestabilidad anímica durante el resto del ciclo que se agudizará en esta etapa. Pero… ¡qué nadie se asuste! Hay tratamientos como, por ejemplo, terapias hormonales. ¿Qué es lo importante? Ser conscientes de estos cambios físicos y psicológicos, darle la importancia que tienen en su justa medida y, si es necesario, consultar a un profesional.

La vulnerabilidad afectará también en los encuentros eróticos; dependiendo de la mujer puede que disminuyan las ganas en este periodo y durante la regla. Algunas mujeres, con la llegada de las menstruación, disfrutan por igual o más sus encuentros íntimos, pero en el periodo premenstrual no les apetece. Dependiendo de cada mujer hay que ajustarse a los cambios experimentados. Es esencial conocerse, saber cómo gestionar las emociones y los cambios físicos en esos periodos, algo que nos ayuda a comprender lo que estamos viviendo. Aceptar que son momentos inevitables pero que, al comprenderlos, se hace más llevadero porque tendremos otra actitud. Ayudará también el hablarlo con la pareja para que nos acompañe y, a la vez, comprenda esos cambios, los identifique y exista por su parte más tolerancia y empatía. Y por supuesto, no olviden el humor. ¡Hasta pronto!

 

Rut Mónica Díaz

Sexóloga

@keepcalmmamaessexologa

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