¿Por qué llora mi bebé para dormir?

¿Por qué llora mi bebé para dormir?

El llanto de tu bebé forma parte de su desarrollo normal aunque probablemente, este sonido pueda angustiarte o preocuparte. Lo importante será siempre conocerlo, para poder atenderlo

El llanto del bebé puede tener numerosas causas, pero hoy vamos a hablar del llanto en el momento de dormir y por qué hay muchos bebés que se comunican así antes de conciliar. Pasemos a detallar las causas más frecuentes para que te quedes más tranquila y puedas ayudarle o ponerle remedio:

  • Necesita llorar. A veces es temporal y otras es un patrón fijo antes de dormir. Este momento de cansancio previo al sueño es bastante incómodo y llorar le hace auto regularse. Es una sensación que no les causa bienestar y no se puede evitar que llore antes de quedarse dormido.
  • Cuando es más grande, cerca de los 2 años, puede significar "necesito que estés aquí porque tengo miedo de quedarme solo".
  • No hay la suficiente presión de sueño y está haciéndote saber que no está listo para dormir, no está cansado.
  • "Estoy nervioso o sobre excitado". Debemos tener en cuenta que interioriza muchísimas situaciones nuevas cada día y hay un sinfín de estímulos en la vida para él. Se debe ir preparando con mucho esmero el rato previo a dormir hacia actividades calmantes y si ya está en un punto de sobre excitación, cambiar de escenario para que cambie el chip y poder ayudarlo a dormir.
  • Simplemente, no quiere dormir. Es mucho más atractivo todo lo que tiene por aprender y experimentar estando despierto que ir a dormir, dormir es aburrido.

  • Incomodidad. Posturas, temperatura del ambiente, pañal, gases… pueden llevarlo a no sentirme a gusto.
  • Ambiente inapropiado. Siempre hablamos del entorno ideal para dormir, sin ruidos, con oscuridad para propiciar la melatonina, sin estímulos y ropa cómoda.
  • La rutina de sueño ha sido corta, inexistente o no le está sirviendo para bajarle revoluciones, calmarlo y hacerle de transición entre estar activo y la hora de dormir.
  • Sus siestas diurnas han escaseado o no ha  llevado un descanso de día acorde a su ritmo biológico.
  • "Está pasado de rosca, de vueltas o como una moto". Seguro que te suena alguna de estas expresiones y simplemente te hará ver que el período máximo que podría estar despierto, lo has sobrepasado y su cerebro estará segregando cortisol a tope para poder permanecer sin dormir. Ajusta su horario.

Después de estas pinceladas, ¿reconoces alguna situación por la que podría estar llorando tu hijo antes de ir a dormir? ¡Cuéntame que te leo!

 

Mónica Quesada

Asesora de sueño Infantil Certificada, Maestra y CEO

http://www.dormirhastalalunayvolver.com