Elección de pareja y vida sexual

Elección de pareja y vida sexual

¿Hemos empezado la casa por el tejado? Las motivaciones que llevan a dos seres humanos a la unión son muy variadas, tanto como los resultados de esa unión. Esas uniones se basan en una selección. ¿Cómo saber si hemos acertado? ¿Cómo influye en nuestra sexualidad y en nuestros encuentros eróticos la elección?

Poco a poco nos miramos y no nos conocemos, de repente te miro y no te veo. Pasa un día, un mes, un año, años sin complicidad, sin pasión, sin admiración, simplemente sobrevivimos. Vamos abandonándonos, mirando hacia otro lado y nos preguntamos: ¿Dónde quedó la pasión? ¿Dónde quedaron las ganas? ¿Dónde quedó el amor? ¿Dónde quedó la admiración? ¿Qué pasó? Si resuenan contigo estas líneas, puede que seas una de esas personas que como dicen John Gottman y Nan Silver ha cometido un error en la elección de pareja. ¡Qué no cunda el pánico! Todo en esta vida se puede reconducir.

Si empezamos por el inicio la pregunta sería: ¿Te conocías antes de embarcarte en una relación? ¿Sabías quién eras? A día de hoy, ¿sabes quién eres? ¿Qué carácter has desarrollado? ¿Cuál es tu manera de ser? Y con estas últimas preguntas nos vamos con Aristóteles y la ética del Carácter. Ahí verás cuál es tu modo de ser, tu forma de actuar de una u otra manera, tu forma de vivir, sabiendo que si te conoces podrás pulir esas partes del carácter que son más débiles y seguir fortaleciendo las virtudes. Si compartes tu vida con una pareja cuyos rasgos fuertes son respeto, responsabilidad, humor, honestidad, moderación, ¿parece una persona con la que podríamos convivir de manera sencilla y con la que las diferencias serían fácilmente salvables? Y si el carácter de la persona elegida se caracteriza por impaciencia, intolerancia, egoísmo, falta de honestidad, mal humor, ¿cómo ves compartir una vida y sus cambios, juntos?

Otro detallito no menos importante: ¿Cuáles son mis valores? ¿Cuáles son los valores de la persona con la que voy a compartir el día a día? Si dentro de mis valores están la bondad, sinceridad, empatía, generosidad, gratitud, humildad, amor, familia, puede que la convivencia sea algo más complicada con alguien que mienta, que no sepa ponerse en la piel del otro, que sea ‘de la cofradía del puño cerrado’, que piense que se lo deben todo, con lo cual el ‘gracias’ es una palabra ausente en su vocabulario, tiene un ego para dar y regalar, y desear el bienestar del otro no entra en sus planes, no quiere tener hijos, pero tú intentarás hacerle cambiar de idea. Juzga mentalmente si te quedas con la opción A o B.

Otro ‘aliño’ esencial en la pareja es la admiración. Es un cambio en la mirada, es estar con la otra persona como si sólo existiese ella. Es prestar la atención y dedicación suficientes para que ambos componentes de la pareja sigan conectados. Esa mirada genera orgullo. Supongo que te gusta sentirte orgulloso de la persona que has elegido para compartir la vida, ¿verdad? ¿Cómo ves ir a una reunión familiar o con amigos y pensar :“Espero que hoy no meta la pata, espero que no haga tal cosa que en casa hace, espero que no de la nota”?

Por otra parte está el lugar que ocupa la sexualidad en mi vida y qué importancia doy a los encuentros eróticos. Si para mí la sexualidad es importante, vivo cada etapa de forma coherente ajustándome a los cambios de la vida. Si para mí los encuentros eróticos son trascendentales y no sólo el tenerlos, sino el sacarles partido, que sean disfrutados, vividos, expresados, pasionales, divertidos, creativos, novedosos, etc. Aquí no hablo de número de encuentros, la calidad de la vida íntima de una pareja no se mide por el número de encuentros eróticos que tiene, va más allá. A lo que iba, si una vez pasada la fase de ‘en-amor-A-miento’, todo da un giro; la pasión brilla por su ausencia, la creatividad parece una palabra sacada de otro idioma, las ganas se esconden tras las carreras del día a día olvidando lo importante, el deseo quedó bajo el halo de la apatía y su melliza desgana, el pensar en ponerse cansa más que el ponerse., quizás tenemos ante nuestra relación de pareja indicadores de que hemos olvidado, la voluntad, la constancia y el trabajo diario; o íbamos descompasados en cuanto a la prioridad que cada uno le da a la vivencia de la sexualidad y a los encuentros eróticos.

Ahora toca analizar, observar, preguntarse si el maridaje para que la vida en pareja sea fluida está correctamente seleccionado, qué carencias notas para que puedas gozar de una convivencia afectuosa y positiva, qué crees que se puede mejorar para que la vida sexual sea como deseas. Ya sabes que un ambiente emocional positivo y enriquecedor nutre de buena energía nuestros deseos de encuentros eróticos. Es difícil sentir deseo si se está en un estado emocional de miedo, rabia, ira, etc. Pongan en valor todo lo positivo que haga la pareja, reconózcanlo y no dejen que la voz interior se focalice sólo en lo que está/parece estar mal. A veces son percepciones erróneas y sólo es cuestión de comunicarse. A cada paso que den póngale humor. ¡Hasta pronto!

 

Rut Mónica Díaz

Sexóloga

@sexologarutmonicadiaz