Saborea tu periodo refractario

Saborea tu periodo refractario

El periodo refractario es para algunos hombres negativo, el fin, para otros un momento más del encuentro erótico y ¡a seguir disfrutando de otra manera! ¿Cuál es tu caso? Sea cual sea, busca la manera de estar en equilibrio con tu respuesta sexual, la de tu pareja y el placer de ambos

Cuando el hombre ha eyaculado entra en la fase refractaria, es ahí donde no podrá conseguir otra erección independientemente del estímulo. ¿Cuánto dura? Depende de la edad, de la persona, de cómo ha sido el encuentro erótico, la excitación, los preliminares. Si nos vamos a una media puede estar entre minutos en los más jóvenes, horas en adultos y si rondas el climaterio días o semanas.

Después de la eyaculación, el pene pierde su rigidez aunque sigue siendo funcional durante unos minutos si existe estimulación sexual. Pasados unos minutos volverá a su estado inicial. Al eyacular, el hombre libera una serie de sustancias químicas cuya influencia será el descenso del deseo y la motivación, dejando paso a sensaciones de desconexión, desinterés, satisfacción y somnolencia. ¿Te suena? Algunos dirían aquello de “Ya está todo el pescado vendido”. Otros “¡Tensión sexual resuelta! A otra cosa”.

Lo llames como lo llames, siendo conscientes de la existencia del periodo refractario, podemos rebajar el nivel de ansiedad que genera en algunos hombres la llegada de la eyaculación. ¿Por qué? A veces por su autoexigencia, por no tener un ego bajo control o un ego poroso, por querer cumplir unas expectativas, por consumar las demandas de una pareja bastante más joven y/o activa, algunas sustancias toxicas no ayudan, los estados emocionales polarizados y sin control tampoco. La comunicación en la pareja es clave para mejorar situaciones de desencuentro. Explicar a la pareja cómo funciona tu respuesta sexual y cómo reacciona tu cuerpo para poder aceptarlo y aceptar los tiempos. Una vez en ese punto, buscar juntos maneras diferentes para disfrutar los encuentros eróticos, alargar los juegos al máximo. Caricias, besos, masajes, lencería nueva, distinta, noche en un lugar diferente… pongan a prueba la imaginación y creatividad de ambos. Error común: centrarse únicamente en la unión de genitales sin unos preliminares divertidos, creativos, fluidos, sentidos y vividos.

Si hablando con tu pareja, toda información aportada le parece insuficiente, te daré un poco de 'sabías que...'. ¿Sabías que…el periodo refractario existe también en la membrana neuronal? Las neuronas se comunican entre ellas (responden y transmiten información) y eso lleva todo un proceso. En él, también hay un umbral de excitación y un periodo refractario. ¿Cómo lo ves? La membrana neuronal pasa por su periodo refractario y no puede responder ni producir un nuevo impulso nervioso durante unos 1,5 milisegundos. No es comparable el tiempo, pero sí el estado y hay que asumirlo.

Si este argumento te supo a poco, vamos allá. ¿Sabías que existe un periodo refractario psicológico? Es el coste que te genera el cambio de una tarea a otra a nivel atencional. Tienes la atención focalizada en una tarea y a la vez realizas otra, estás simultaneando y eso pasa factura a tu atención. Hay una fase de recuperación entre la respuesta que das a una tarea y la que darás a la otra tarea. ¿Ves? Hay un enlentecimiento en este caso.

Decidas lo que decidas a la hora de enfocar este tema, lo importante es que busques la manera de disfrutar de los encuentros eróticos con tu pareja, que sea algo fluido y divertido, no un momento de estrés y ansiedad. No te anticipes, no te juzgues ni dejes que lo hagan, los encuentros eróticos deben ser un momento en el que puedas SER y expresarte tal y como eres y la otra parte debe aceptar y querer eso mismo. Tu periodo refractario es tu descanso, tu momento de disfrute tras lo sucedido, así que saboréalo. Ya sabes, la comunicación asertiva es básica y por supuesto, no olvides el humor. ¡Hasta pronto!

 

Rut Mónica Díaz

Sexóloga

@sexologarutmonicadiaz