Etiquetas sexuales

Etiquetas sexuales

Esta semana, nuestra compañera Zeneida Miranda se hace una pregunta interesante: ¿Por qué etiquetarnos en el terreno sexual? Ya no vale lo convencional. Ahora hay mucho más.

Esta semana mantenía una agradable conversación por whatsapp con un buen amigo sobre el amor y el sexo, y entre charla y algunos memes, recordé un artículo que una amiga me leyó hace meses sobre los diferentes tipos de sexualidad, lo busqué y se lo pasé. Al hacerlo, volví a flipar al ver que existen hasta trece tipos de orientaciones sexuales catalogadas. Sí, como lo leen, trece.

Al parecer, a la nueva generación, no le basta con ser heterosexual, homosexual o bisexual; los llamados “generación Z” tienen una extraña obsesión por etiquetarlo todo, incluso sus gustos en la cama y ellos pueden ser:  heterosexuales, homosexuales, bisexuales, transexuales, asexuales, pansexuales, antrosexuales, demisexuales, sapiosexuales, graysexuales, metrosexuales, lumbersexuales, spornosexuales. Todo eso. Además, una misma persona puede englobar varias tendencias.

De manera que yo, por poner un ejemplo, mujer a la que gustan los hombres inteligentes y que necesito que existan sentimientos para poder estar con una persona, puedo catalogarme ahora como heterosexual sapiosexual demisexual. ¡Vaya, cuanta sexualidad contenida!

En la conversación con mi amigo debatimos sobre todo esto y ambos llegamos a la misma conclusión: solo son etiquetas. Formas de llamar a sentimientos que han existido siempre. ¡Esta juventud y su manía de etiquetarlo todo como si fueran botes de champú en un supermercado! ¿De qué sirve?

Si hay algún lector que  lo entienda, por favor, que me lo explique, porque no veo la necesidad de tener que poner nombres, subnombres y sobrenombres a todo lo que ya existía desde tiempos ancestrales; prácticas que, quizás quedaban un poco ocultas, solo quien las llevaba acabo sabrá el porqué, y que ahora salen a la luz con nombre impronunciables, con etiquetas que no vienen al caso, ¿con que finalidad? ¿La visualización? ¿La aceptación? Estoy hecha un mar de dudas entre tantísima sexualidad.

 

Zeneida Miranda

Periodista

@ZeneidaMirandaS