lunes. 28.11.2022

¿Sexy o no? ¡Allá voy!

¿Quieres que tu lado sexy no desaparezca por perderte la importancia de algunos pequeños detalles? ¿No quieres que la otra parte se replanteé un encuentro erótico o si era una cita puntual quedarte sin postre? Pues quizás este artículo amplíe tu visión y colabore con tus deseos

¿Sexy o no? ¡Allá voy!
¿Sexy o no? ¡Allá voy!

Según la RAE la definición de sexy es "que tiene atractivo físico y sexual". Si curioseamos un poco buscando algunos sinónimos nos encontramos con: sensual, atractivo, ardiente, excitante, erótico. Intenta recordar el inicio de la canción “Ready or not” del grupo The Fugees. Decía así: “Ready Or Not, Here I Come You Can't Hide Gonna Find You And Take it Slowly” (preparado o no, aquí voy, no puedes esconderte, voy a encontrarte y tomarlo todo lentamente). ¿Estás siempre preparado para un encuentro erótico si surge? ¿Cuidas los detalles? ¿Sabes qué le gusta encontrarse a la otra parte cuando surge la oportunidad para jugar y disfrutar? Pues vamos con unos detallitos a tener en cuenta. Eso sí, sin negar que "para gustos, los colores".

  1. ¿Yesos en los pies? Dícese de esos calcetines blancos a los que algunas personas son asiduas. Aunque a ti te encante el blanco, infórmate bien si ese ‘look’ le va a la otra parte, porque puede ‘cortar el rollo’ por completo. ¡Ah! Combinar calcetines blancos con zapatos negros… ¡Ay! ¡Ay! ¡Ay! Qué dolor para la vista. Llega el encuentro erótico, ¡fuera calcetines! Te cuento que es bueno inspirarse con los nuevos modelos y ampliar miras. Los tienes con distintos dibujos, colores. Anímate a probar algo divertido y alegre para tus pies.

  2. ¿Depilación o mucha pelusilla? Un tema controvertido porque a muchas personas les excita ver el cuerpo de su pareja completamente depilado, a otras les gusta ver un triangulito o alguna forma en el pubis de ellas o ellos. Es decir no quitarlo todo pero lo que se deja con buena estética y cuidado. Hay mujeres a las que les gusta que su pareja no se depile piernas y brazos pero sí pecho y espalda, otras quieren pelo en el pecho. Nada como hablar de todo ello y llegar a acuerdo sobre la estética que nos gusta. Por favor, que los pelos no sean motivo para descartar un encuentro erótico. Se habla y se tiene en cuenta.

  3. Un ‘aquí te pillo, aquí te mato’ y rapidito, viviendo el ahora. Sin venirnos muy arriba, recordemos que los encuentros eróticos sin planificar pueden ser motivo de conflicto/decepción si nos saltamos los tiempos, si no observamos a la otra parte, si no contribuimos en llegar a un nivel de excitación para que los dos disfruten por igual. ¡Cúrratelo! Aunque sólo sea un rapidito. Para todas las parejas sean estables, ocasionales o cita puntual y van a por el encuentro erótico, cuando una de las partes se viene arriba e intenta penetrar sin preservativo o dice que toma la píldora que no hay problema, activa la alarma. Si no buscas procrear siendo pareja estable, si como pareja ocasional o de una noche no quieres pillarte un infección de transmisión sexual, pisa el freno y a buscar protección. Si no la hay, aún llevando alguna copa de más, en este caso disfrutar sólo del ahora no es la mejor guía, piensa más allá y en posibles consecuencias.

  4. ¡Ey! Que hay más partes en el cuerpo y más formas de disfrutar. Sí, hay personas con la tendencia a concentrarse en una sola parte y/o práctica y dando esto por bien empleado. Para amantes del mundo coitocéntrico y falocéntrico, vuelvo a generar la invitación a abrir miras y descubrir todo un mundo de posibilidades en el encuentro erótico. A ellos les cuento que sin trabajar el nivel de excitación de la otra parte, sin empatía en el encuentro erótico, sin ser un momento de reciprocidad, coger la cabeza de la otra parte y llevarla a tu falo no será plato de buen gusto. La pornografía genera una visión del encuentro un poquitín distorsionada y es para lo que es, ten esto en cuenta y no te confundas. Si no estás atento a la otra parte, si no has captado que todavía no es el momento o no sabes sus límites, si no hay higiene, te hará ‘la cobra del sexo oral’. Y lo mismo en ellas, puede que a él por los motivos que sean no le apetezca o no le agrade y deberían hablarlo, quizás descubras que es un tema de higiene, de fluidos. Otra cuestión es centrarse sólo en la penetración, ese momento de ‘llegar y querer besar el santo’. Implícate más si quieres disfrutar y hacer disfrutar, atiende a la excitación de la pareja, conoce sus gustos, sus tiempos. Los preliminares son una fuente de excitación y juego que prepara el terreno, si le dedican tiempo y atención aumenta la satisfacción.

  5. ¿Cuidas la ropa interior? Es sencillo, llevas puesto cualquier cosa o tienes en cuenta los deseos y gustos de la otra parte. Por otro lado, es bueno tener en cuenta que no todo lo que nos gusta nos tiene por qué sentar bien. La elección de la lencería, sí quieres, también puede ser un momento excitante.

  6. Pies de plomo con ciertos temas. Hay cuestiones que se deben resolver fuera del momento del encuentro erótico. Vale que tienes una pareja estable, entiendo que hay confianza pero si sabes que existen temas que a la otra parte le pone los pelos de punta, ahórratelos en ese instante. Es el momento de desvestirse, de juguetear donde no debes soltar frases del tipo: “¡Ah! Se me había pasado decirte que hoy me llamó mi madre y dice que si vamos el domingo a comer”. ¿Era el momento? ¿Sabes que a la otra parte le incomoda esa persona por el motivo que sea? ¿Tu mente no tiene filtro? Pues a buscarlo. No sorprendas con un “por cierto, tenemos que hablar porque la tutora del mayor mandó un correo que no sé cómo encajar, ¿no me digas que no lo has leído todavía?”. El tema delirante para las citas esporádicas o de una noche es hablar una pareja anterior, contenido que puede bajar la libido de la otra parte. Sean cautelosos con eso, porque aunque la otra persona se arme de paciencia, tú debes estar a lo que estás y con quien estás. La cita es para dos, no para tres.

  7. Un poquito de silencio no vendría mal. Retomando el punto anterior, recuerda que el encuentro erótico requiere de atención, así que la retahíla para otro momento. Por otro lado está la expresión de excitación, la cháchara relacionada con el encuentro, todos esos ruidos que emitimos cuando estamos disfrutando, esos susurros al oído, eso que comunicamos sobre lo que nos gustaría, deseamos y queremos. Recuerda hacerlo con cariño no en modo sargento, algo que baja el nivel de excitación. No están en una prueba eliminatoria. Hay personas más o menos expresivas cuando sube el nivel de excitación y en la llegada al orgasmo, habrá momentos en lo que no queda otra que hacerlo en modo silencioso, los que lean esto y lo comprendan seguro que tienen niños o conviven con otras personas y habrá momentos para expresarse del todo. ¡Atentos! Esas expresiones pueden causar risa en la pareja, también pueden dejar a la otra parte con cara de póker. No diré que no te expreses y sí que estés al quite a lo que generas en la otra parte, eso te dará pistas de si es mejor guardar un poquitín de silencio o moderarte.

Lo básico: la comunicación entre los implicados. Espero que estos puntos les ayuden a encontrar una forma de llegar a acuerdos y disfrutar sin sobre saltos del encuentro erótico y más aún, no perdérselos por no haber tenido en cuenta los deseos, gustos y límites del otro. Lo hagan como lo hagan disfrútense y no olviden el humor. ¡Hasta pronto!

 

Rut Mónica Díaz

Sexóloga

@sexologarutmonicadiaz

¿Sexy o no? ¡Allá voy!
Comentarios